Solo seis pasos son necesarios para desconectar cuerpo y mente y revitalizar la piel con un tratamiento facial.

Es innegable que toca estar muchos días en casa, y ello hace que empecemos a tener la sensación de que nos volvemos locos.

No obstante, pasar algunos días en casa puede resultar más beneficioso y productivo de lo que algunos creen. Puedes aprovechar para hacer barrido de la ropa vieja o para hacer esa limpieza general que la pereza te impedía llevar a cabo. Y, por qué no, es una oportunidad para cuidarte más.

Ahora más que nunca, es importante alcanzar la máxima tranquilidad, algo difícil cuando te sientes abrumado por las cuatro paredes. Por eso te proponemos un plan 100% homemade que se ajusta perfectamente al refranero, porque "como en casa, no se está en ningún sitio".

A los maratones de series o películas en Netflix, Movistar+ o HBO sumamos los rituales de belleza caseros. Y es que ¿qué mejor momento para aprovechar esos aliados beauty que tienes guardados en el tocador y que, quizás, no usas tan a menudo por falta de un tiempo que ahora te sobra?

Aquí tienes un protocolo casero digno -casi- de una cabina. ¿Te animas a seguirlo?

PASO 1 – Doble limpieza, empieza tu tratamiento facial

Estar en casa puede confundirte y hacerte creer que no es necesario limpiar tu rostro. ¡Error! El aire, sobre todo en ciudades donde hay más polución, penetra en los poros depositando mucha suciedad. También los gestos naturales ensucian la piel, puesto que nos tocamos el rostro continuamente y sin darnos cuenta, dicen que hasta 2.000 veces al día.

Es por ello que los expertos recomiendan mantener una higiene facial óptima, mañana y noche. Y siempre que vayas a hacerte este tratamiento facial DIY. Empieza con una limpieza en dos pasos: primero con una limpiadora con bastante capacidad de arrastre, de manera que elimines la suciedad más profunda (maquillaje, contaminación, etc.). Para ello usa Gentle Cleanser.

Después utilizarás una limpiadora con agua micelar, como Micellar Cleansing Treatment. Una buena opción es retirarla con una toalla o guante de algodón. Así profundizarás en la limpieza y cuidarás mejor tu piel

PASO 2 - Mascarilla

Ya con el rostro limpio y la piel seca, aplica una mascarilla, la que más te guste. Es muy habitual tener en el baño una de arcilla, como Chlorophyll Detox Mask, que son buenas porque detoxifican.

Chlorophyll Detox Mask

También las hidratantes son una buena opción, y es que nutren e hidratan la piel. Nuestra recomendación es Multi-Action Overnight Intensive Firming Treatment, que nutre en profundidad y reafirma. Puedes aplicarla y eliminar el exceso a la media hora o dejarla actuar durante toda la noche, durante el periodo de regeneración natural de la piel.

PASO 3 - Tonificación

Tras limpiar y aportar a la piel un extra con la mascarilla, conviene aplicar un tónico que equilibre tu piel. Es hora de desempolvar ese frasco que llevaba tiempo en el cajón, ese tónico que te regaló tu madre y al que no has hecho caso por pereza hasta hoy, así como de probar nuevos formatos, como el tónico en parches.

Este es el caso de los DMAE Firming Pads. Aportan firmeza a tu rostro y... ¡un truco! Si los cortas por la mitad y los aplicas bajo los ojos, mejorarán mucho la piel de esta zona tan delicada.

PASO 4 - Sérum

Con los sérums ocurre lo mismo que con muchos tónicos: a veces no se usan más por pereza que por otra cosa. En cambio, hay que cambiar el chip, puesto que son de los productos más eficaces a la hora de atacar una preocupación específica, puesto que llevan una mayor carga y concentración de los principios activos.

Algo a tener muy en cuenta cuando se aplican es evitar masajearlos, salvo que las instrucciones lo especifiquen. Sobremasajear la piel no es bueno y normalmente los principios penetran mejor con un proceso de sellado, haciendo toques con toda la palma de la mano sobre el rostro y el cuello. Por ejemplo, si tu preocupación es la luminosidad, puedes optar por Brightening Serum: mejorará el tono, aportará luz y fomentará la producción de colágeno y elastina.

PASO 5 - Contorno de ojos

¡Que la cuarentena se convierta en la ocasión ideal para revertir esas arrugas o finas líneas que tanto te preocupan! Sobre todo en el área de los ojos. Esta zona suele hincharse, hiperpigmentarse y mostrar las temidas patas de gallo. En este sentido, convendrá optar por un contorno eficaz, que refresque. Uno que suele cubrir las necesidades de cualquier piel es Cold Plasma+ Eye: no solo revierte los 10 signos más comunes del envejecimiento, también hidrata y cuida sin resultar pesado, por lo que es apto para pieles grasas, secas o mixtas.

Cold Plasma + Eye

PASO 6 - Crema hidratante

El aliado que nunca puede faltar. Hay quienes solo usan un sérum y se olvidan de este paso, pero es al revés. De lo que nunca se puede prescindir es de la crema. Para aquellos más perezosos que desean usar un único producto, conviene optar por fórmulas que sean muy completas, como Face Finishing & Firming Tinted Moisturizer, con filtro solar SPF 30 por si te escapas un momento a la terraza y te asomas a la ventana. Además de rejuvenecer, nutrir e hidratar, aporta un velo de color porque... ¡estar en casa no implica arreglarse menos! Y todo, en un único paso.

¿Y tú? ¿Te animas a seguir este tratamiento facial durante la cuarentena?